Me deprime mucho acariciar a un perro en la calle y saber que me va a quedar mirando con ojitos de “llévame” y yo no puedo.
(via badchoicemakegoodstories)
Dime la verdad, di que no me quieres. Dilo fuerte, claro y en la cara. Así al fin entenderé lo que supe desde el principio y no tendré excusa para seguir amándote.
Prueba el quererte más y esperar menos de los demás.
Compartí contigo un pedazo de mi, era todo lo que me quedaba, era todo lo que podía ofrecerte, no era mucho pero era todo tuyo.
Lamento no tener las palabras que necesitas escuchar.